lunes, 20 de octubre de 2008

Una reflexión sobre el vocabulario musical

Es común encontrarse con el comentario de que tal o cual músico suena a tal o cual otro, de que no improvisa, que sólo repite licks de otros, que no es original, etc. ¿Cómo se llega a ser original y que se entiende por ello?

Dada mi experiencia como profesor, veo que algunos músicos y buena parte de los estudiantes de música, sobre todo en su fase temprana de formación, tienen un problema en la articulación de un discurso musical coherente. Soy de la opinión de que en buena parte eso es debido a la ausencia de un vocabulario musical.

El tema del vocabulario está directamente relacionado con el concepto de tradición musical. Algunos estilos están más codificados que otros, son aparentemente más cerrados, donde la tradición juega un rol clave para entender como funcionan. Es casi imposible encontrar un músico de blues actual que no venere a las figuras del pasado, a diferencia de ciertos tipos de rock y pop, donde en algunas ocasiones el mensaje que se proyecta es claramente transgresor, queriendo romper con el legado anterior.

La tradición es un cuerpo vivo de conocimiento y experiencia de las generaciones anteriores, y no debe ser tomado como un dogma inalterable. Es el saber de los mayores. Se toma lo que funciona y se cambia aquello que es susceptible de ser mejorado.

Es común encontrarse con figuras destacadas que han sabido sintetizar todo lo que ha sucedido con anterioridad y al mismo tiempo articular un estilo personal y novedoso. Que las grandes baladas de Hendrix lleven el sello de Curtis Mayfield, no lo hace menos original. Que a su vez Stevie Ray Vaughan se vea influenciado por Hendrix a la hora de componer Lenny tampoco. Todo lo contrario, les da una amplia base sobre la que poder construir.

Tradicionalmente la transmisión de ese conocimiento ha sido de forma oral. El músico imitaba los discos y lo que veía en vivo, aprendía del trato con otros músicos. El avance de las nuevas tecnologías, el auge de escuelas de música moderna, la aparición de textos antes ausentes (transcripciones, métodos, revistas, etc.) puede que estén cambiando la metodología, pero estoy seguro que el fin sigue siendo el mismo.

La fuente de la que uno crea hay que nutrirla con algo, alimentar el manantial. Es frecuente encontrarse con la cita para romper las reglas hay que conocerlas. La época más innovadora de los Beatles está sustentada sobre un periodo de formación donde la imitación de las primeras figuras del rock’n’roll (Elvis, Chuck Berry, Carl Perkins) fue un factor clave. A simple vista Sgt. Pepper no se parece mucho a Blue Suede Shoes o Mistery Train, pero se me antoja difícil el primero sin los segundos.

Tema aparte, son aquellos que no superan el periodo de imitación. Aún así, esta puede resultar de lo más curiosa. Eric Clapton menciona como durante la grabación de From The Cradle, por más que intentaba imitar las versiones originales que estaba versionando, siempre terminaba sonando como él mismo. Que ahí radicaba la belleza de todo el ejercicio.

La formación no es igual en todos, de la misma forma que el talento no está repartido de igual manera. El hecho que el primer disco de Pat Martino sea sumamente original, a pesar de su juventud en el momento de la grabación, no quiere decir que sea la regla con la que todos nos tenemos que medir. Unos maduran antes, otros más tarde. El talento no está repartido por igual, y los contextos en los que uno se desarrolla pueden ser diametralmente diferentes. Lo importante es el proceso, hacer lo correcto y disfrutar de la experiencia.

Puede que lo que se entienda por vocabulario y tradición musical sea algo muy concreto (unas frases o licks, una manera de acompañar, unos acordes determinados, unas estructuras, etc.) o algo más abierto (Pat Metheny ve el Jazz más como un verbo que un sustantivo, una manera de hacer), pero me resulta fácil verlo como un trampolín que nos ayude a descubrir la creatividad y lo original que hay en nosotros.

El trompetista de jazz Clark Terry lo resume de manera magistral: imitación, asimilación, innovación. Sólo hay que tener cuidado para crear sobre los hombros de gigantes y no llevarlos a ellos sobre los propios.


Una reflexión sobre el vocabulario musical

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